En 1860 una comisión internacional hispanofrancesa convocó a los astrónomos en la cima del Moncayo para la observación del eclipse de Sol del día 18 de julio. La convocatoria resultó todo un éxito y al evento acudió la flor y nata de la astronomía europea, encabezada por personalidades como Urbain Le Verrier, descubridor del planeta Neptuno en 1846, y Léon Foucault, quien en 1851 demostró la rotación terrestre instalando un gran péndulo en el Observatorio de París, que luego fue trasladado al Panteón de París.